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La mirada de la Tupac desde Venezuela

Organización barrial lucha para que su gente viva mejor.
El grito de Tupac Amaru despertó a Jujuy, Argentina.

 

 
 

Proyecto político de reivindicación de los pueblos descendientes de aborígenes que habitan en esta región. Alto Comedero es la comunidad donde se observan los mayores logros. Crearon 3 mil 800 puestos de trabajo y construyeron mil 400 viviendas en toda la
provincia. Ya no son invisibles ni excluidos, son manos que producen, voz escuchada y poder devuelto

Por: María Mercedes Cobo Echenagucia (*)

Especial desde Argentina

Si bien es cierto, que muchos años después de la llegada de Cristóbal Colón a tierras latinoamericanas y caribeñas (1492), identificado por algunos como colonización o descubrimiento de América y por otros como masacre o destrucción, existieron mujeres y hombres libertarios que lograron la independencia de nuestros pueblos, hoy esos mismos países siguen sometidos por imperios. Son más de 500 años de negación de lo pluriétnico y multicultural de nuestras naciones; y de exclusión de los más desposeídos.

Pero, resulta que en muchas comunidades, barrios y calles de nuestra América, estamos respirando aires de liberación y despertares, y nos encontramos con experiencias que intentan reivindicar a quienes durante muchas generaciones, fueron invisibles ante los ojos de los más poderosos. En este recorrido de reencontrarnos y reconocernos, estuvimos en Argentina, específicamente en San Salvador de Jujuy, capital de la provincia de Jujuy, conociendo la labor cultural, social y política de la organización barrial Tupac Amaru.

Este movimiento que toma el nombre de José Gabriel Condorcanqui (Tupac Amaru), revolucionario descendiente de incas que encabezó una rebelión contra las autoridades españolas del Perú en 1780, es un proyecto político que reivindica estas comunidades aborígenes asentadas en Jujuy y esto incluye desde aprender un oficio hasta construir viviendas para los que nunca tuvieron una casa digna.

Para conocer un poco más de Jujuy, nos encontramos con una provincia típica y absolutamente andina, ubicada al norte del país sureño. Limita con Bolivia y Chile, y cuenta con 650 mil habitantes quienes en su mayoría son descendientes de aborígenes. Jujuy es una de las provincias con más habitantes indígenas y una de las más pobres, junto a la provincia de Salta abarca el 52% de la población aborigen de Argentina.

Los logros principales de la Tupac, como ya es identificada por los argentinos, se palpan en Alto Comedero, comunidad que está en San Salvador de Jujuy y en la que se tiene previsto fundar la ciudad Tupac Amaru. Aquí construyeron además de viviendas, una fábrica textil, otra de bloques y adoquines, una iglesia, un taller metalúrgico, un centro de integración comunitaria con consultorios médicos, laboratorios y ambulancias, espacios deportivos con piscina para los niños y jóvenes, un centro de Internet y un mercado. También crearon el colegio “Germán Abdala” donde se imparte secundaria para quienes fueron excluidos del sistema educativo.

Milagro Sala, heredera de libertarios

Mujer, descendiente de la etnia de los Colla y líder de la organización es la más nombrada por sus compañeros, todos tienen una palabra de agradecimiento con ella, pues fue quien apostó por ellos en todas las instancias, desde las calles hasta los espacios de gobierno. Con su estirpe libertaria, cabello liso, tez morena, seguridad desbordante y amor entrañable por su gente, nos dice que esta lucha comienza en la crisis que atravesó Argentina, en los años 90.

“En aquel momento, muchos compañeros y familiares no tenían trabajo, había una pelea muy fuerte con la organización, antes pertenecíamos a la Asociación de Trabajadores del Estado, ahora somos de la Central de Trabajadores Argentinos. Luego de todo esto, hicimos un análisis político y decidimos ir a los barrios, fue una ganancia muy grande”, sostiene.

Afirma que la discusión necesariamente se tenía que dar en estos sectores, pues había muchos niños desnutridos, otros que habían dejado de estudiar,<