Jueves, 23 de Mayo de 2013 Buscador
 
Inicio
Actualidad
Interes General
Red Tupac Amaru
La Tupac
Prensa
Derechos Humanos
Cultura
Pueblos Originarios
Educación
Salud
Galeria de Fotos
Videos
Musica
Contacto
Enlaces
Latinoamerica
Tupac: historial

Suscribite al boletin de novedades
 
 
Milagro: la piquetera colla preferida por Cristina

Ambito Financiero - 02 de junio 2008 - Jujuy -


Milagro Sala resulta un personaje muy atractivo para la política local, pero sobre todo para la cúpula nacional. Es que la ministra de Desarrollo Social y hermana del ex presidente, Alicia Kirchner, le dedica en los últimos tiempos un importante porcentaje del presupuesto de su cartera a la piquetera más querida que tuvo la provincia en mucho tiempo. Con ese dinero, la dirigente social, que evita que la sindiquen como la sucesora de Carlos «Perro» Santillán, concretó viviendas a lo largo de toda la provincia, escuelas, comedores, incluso fábricas «para cuando ya no haya más planes sociales», dice.

 

 
 

Es tanta la gente que mueve la secretaria general de la CTA-Capital (San Salvador de Jujuy), que en el gobierno provincial poco se le discute, más cuando se tiene en cuenta la cercanía de Sala con los Kirchner. Tan cerca está, que Cristina de Kirchner viajó hasta Jujuy el mes pasado para inaugurar un taller textil, un proyecto de la Organización Barrial Tupac Amaru, que comanda la dirigente colla.
Periodista: ¿Cuál es el trabajo que realizan en la organización?
Milagro Sala: Nosotros, la organización, hace 10 años, en el peor momento de la Argentina, empezamos a trabajar. Con las privatizaciones cerraron muchas empresas estatales, y usted sabe que acá en Jujuy se volteó a muchos gobernadores, pero cada vez estábamos peor. Queríamos ver qué podíamos hacer, porque la política de Menem nos quitó mucho, los ferrocarriles, nos los quitaron y quedó mucha gente en la calle. Y empezamos a ver las necesidades en las villas, y comenzamos a hacer trabajos comunitarios en cada barrio. Es un trabajo incansable porque las necesidades eran muchas.
P.: ¿Cómo es la relación con Carlos Santillán?
M.S.: No sólo con él, que estaba como secretario general del SEOM, el gremio de los municipales, y yo estaba en ATE, junto con otros formábamos el frente de gremios locales en la década del 90. Yo creo que no fui la sucesora de Santillán. Ser sucesor de alguien es como si estuviera buscando un puesto, simplemente no quiero que haya más chicos pobres. La relación está bien, él estuvo en la CCC, él hace política que no es como la nuestra. Pero no nos interesa pelearnos con nadie, no tenemos que pelear pobres contra pobres, no nos interesa.
P.: ¿El dinero para las obras que hacen viene de la Nación?
M.S.: Hoy en la provincia hay 4.500 personas trabajando en la construcción. Tenemos dos colegios secundarios, el taller metalúrgico, un centro de salud. Trabajamos en 8 localidades más, con trabajos de veredas, diques de contención, cunetas. Son obras que impulsa la Nación, y la plata va para la provincia, ella reparte. La provincia entrega planes de construcción por intermedio del FONAVI. A las organizaciones nos dan $ 35.000. Pero si usted entra a cada una, las nuestras tienen mejor terminación, hay más conciencia de lo que significa vivir en una casa, por eso las hacemos mejor. Lo que sucede es que las empresas no hacen un trabajo solidario, se preocupan por el bolsillo. Se está demostrando que las mejores casas son de las organizaciones, y no las de las empresas. Ponen el pretexto que les aumentan los precios, pero a nosotros también.
P.: Entonces es por la relación con los Kirchner que pueden hacer esto...
M.S.: En honor a la verdad, trabajamos hace bastante tiempo, mucho antes de que asuman los Kirchner, luego los invitamos a que vean lo que estamos haciendo, con 25.000 chicos alimentados, ahí empezamos a tener una relación. Empezaron a ver que lo nuestro era un trabajo verdadero y no en joda. La idea era que es un trabajo para que no haya más chicos pobres. Se trabajó bastante, fue un esfuerzo.
P.: ¿Esa relación no les quita fuerza para reclamar?
M.S.: No nos olvidemos de que tenemos la costumbre de criticar, pero siempre estamos hablando con los sectores de Alicia Kirchner. Pedimos equipamiento para los hospitales, para reactivarlos. Aquí no hay camas y no hay nada, si tenés que operarte, tenés que esperar. Estas cosas ella entiende que tiene que priorizar y somos escuchados. Tenemos una relación fluida.
Yo soy zurda con mucho orgullo. Pero hay zurdos que no entienden que el Estado tiene obligaciones con nosotros: salud, educación, vivienda, y nosotros tenemos obligaciones con el Estado. Si yo no consigo bolsones de mercadería, no sirvo como dirigente. La sociedad tiene que cambiar la cabeza, uno tiene que poner el esfuerzo propio, no todo tiene que venir de arriba, no es así. No nos interesa si nos dicen chupamedias, mientras los compañeros coman, se vistan, vayan a la escuela. La diferencia del gobierno de Kirchn