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Pachamama en Parque Lezama

[1/09/2009 - ACTA] Bajo el sol del mediodía cientos de compañeros tupaqueros de la Ciudad y Provincia de Buenos Aires -más la referente fundamental de la Organización, Milagro Sala y el secretario de comunicación de la misma, Raúl Noro, entre otros- se reunieron para celebrar la Pachamama.
 

 
 

Por primera vez la Organización Barrial Tupac Amaru la realizó en la Capital Federal. Sí, el viernes 28 de agosto, para sorpresa de los vecinos de San Telmo, en el Parque Lezama de esta ciudad a las 12 del mediodía, reunidos cientos de tupaqueros, pueblos coyas, ava guaraníes, mapuches y quechuas, todos juntos para ofrendar a nuestra madre tierra. La jornada calurosa se fue desarrollando bajo los principios del ritual andino, donde por parejas (hombre y mujer), fueron dándole nuestras ofrendas a la madre tierra: chicha, quinoa, dulces, tabaco, papas y porotos, son algunas de las cosas que le entregamos a la Pacha para agradecerle, esto lo realizaremos cada año en el mes de los vientos. Nadie es un ausente.
Y nadie quedó ausente de la Fiesta Milenaria de agradecimiento y a la vez pedidos a la Madre Tierra por lo que brindó durante el año, la cosecha, el trabajo, la salud, la educación, producción y según los Amautas que encabezaron la ceremonia junto a la dirigente Milagro Sala y a integrantes de la organización, el pedido era: “jallalla, jallalla” (expresión aymará=alborozo, alegría). El respeto de cada uno de los que llegaban hasta la Chacana, la boca de tierra tradicional y allí le brindaban sus pedidos y agradecimientos con la comida, la bebida, la coca, los cigarrillos, los sahumerios que inundaban con su característico perfume que todo lo envolvió.
Compromiso y agradecimiento
Se renovaron las muestras de respeto y conmemoración de todos aquellos que participaron activamente del acto en sí, aquellos que creen en los ancestros, en la cultura andina milenaria y la transmisión que todo ese caudal supo acuñarse en la memoria colectiva de los pueblos y sus descendientes que hoy renuevan con la Madre Tierra. Y al grito de ¡Jallalla Hermanos! ¡Jallalla Hermanos!
La expresión de alegría con que se vivió la fiesta y se compartió con quien se acercó hasta el Parque Lezama, ese símbolo cultural de la hermandad, de compromiso con la Pacha y el deseo propio de muchos de seguir mejorando en todos los aspectos, pero fundamentalmente en lo que la Organización Barrial Tupac Amaru sostiene en cada proyecto y emprendimiento, una mejor calidad de vida para todos.
La emotiva ceremonia realizada por los hermanos Amautas, fue seguida por los presentes, que acompañaban cada uno de los agradecimientos realizados a los cuatros puntos cardinales, cada uno de ellos con un significado de importancia en la vida. El agradecimiento general fue dirigido hacia la madre tierra.
Por lo que nos dás
Sí, compañeros, un ritual cargado de emotividad y mucha pasión por parte de los presentes, encabezados por la dirigencia de la Organización Barrial Tupac Amaru. Al final, el baile del pin pin y el carnavalito, fueron dando el cierre de la celebración, donde nos aunamos en la ronda, la emoción y la alegría.
¿Cómo se les ocurrió hacer el ritual en Buenos Aires?
La Pachamama, la fiesta de agradecimiento por la vida, por la tierra y sus brotes, por el sol, por el antes y el devenir. Eso, y mostrar que no todo es consumo. Dar presencia de nuestra cultural ancestral, de que los pueblos originarios no sólo siguen vivos, sino que mantienen sus creencias, que esta América nuestra, sus raíces más profundas, están en nosotros. Y sólo hay que dejarlas fluir. En la Quebrada de Humahuaca o en Parque Lezama, la Pacha sigue siendo la esencia de una parte importante de nuestra cultura. Por eso vinimos a festejarla, brindarle nuestro respeto, aquí, en Buenos Aires. Palabras de Raúl Noro.