El nuevo Ministro de Educación se refirió a la lucha por memoria, verdad y justicia de los organismos de Derechos Humanos como una venganza de la “subversión”, para “demoler” a las FFAA y de seguridad. Incluso, sostuvo que quienes reclaman trabajo y vivienda digna ejercen el “vandalismo”, y realizó declaraciones rechazando la distribución de preservativos y la educación sexual en las escuelas. La educación se basa en el diálogo y tiene entre sus objetivos consolidar en las futuras generaciones los valores democráticos. Quien fue funcionario de la dictadura genocida y reivindica al terrorismo de estado; quien discrimina a jóvenes, mujeres y trabajadores desocupados, quien piensa en resolver los conflictos con represión, no debe ser ministro de educación. Exigimos la renuncia inmediata del ministro de Educación de la Ciudad Abel Posse. A resistir Este es el texto apresurado de la Red de Organizaciones Sociales ante la nueva provocación de Mauricio Macri hacia la Ciudad y su gente. Y que nadie piense que” otra vez se equivocó Macri”, como con el Fino Palacios o el espía que ingresó precisamente desde “la cultura”. Todo es entrecomillado en un texto donde vemos el despertar de las células dormidas de la dictadura. No es sólo Macri, hay jueces, hay políticos, has sectores como Biolcati que ahora se animan a reivindicar como Posse, la dictadura, la muerte, el derecho al privilegio de un sector de la sociedad. Posse no es una casualidad, Posse es la dictadura. Desde la Organización Barrial Tupac Amaru, junto a la Red de Organizaciones sociales, junto a estudiantes, docentes, sectores políticos, de la cultura y de todos aquellos que tengan claro que lo que está en juego es el futuro de que país seremos: Macri, Posse, Biolcati, son emergentes de las células dormidas que con la caída de la dictadura, permanecieron esperando en silencio, el momento de volver. Y esa será la lucha. Posse es un globo de ensayo para ver hasta donde la sociedad les permite –les permitimos- el regreso al neoliberalismo brutal y el hambre y la postergación definitiva para el pueblo.
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